Andre Arpi Alcocer. Gerente Proycon

La minería sostenible en el Perú avanza con proyectos emblemáticos como Antamina y Quellaveco. Conoce los principales logros, retos y compromisos del sector hacia los ODS en 2025.

La minería es uno de los pilares de la economía peruana y al mismo tiempo uno de los sectores más exigidos en sostenibilidad. En 2025, el país muestra avances significativos, aunque aún enfrenta retos que limitan la confianza social y ambiental en la actividad minera.

Uno de los cambios más notorios es la incorporación de innovación tecnológica. Antamina ha implementado monitoreo ambiental en tiempo real y planes de cierre progresivo de minas, lo que le permite reducir impactos en agua y suelos y alinearse con estándares internacionales. Por su parte, Quellaveco se ha convertido en un referente de la minería digital: opera con gemelos digitales que optimizan procesos y reducen en 40 % el uso de agua, además de integrar energías renovables que disminuyen emisiones.

La relación con comunidades también ha evolucionado. En regiones como Apurímac y Cusco se han fortalecido mesas de diálogo que canalizan la inversión en salud, educación y proyectos productivos. El histórico Programa Minero de Solidaridad con el Pueblo se ha transformado en esquemas de inversión social más estratégicos, enfocados en diversificación económica y resiliencia territorial.

Otro avance clave es la alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Más del 60 % de las empresas formales publican reportes ESG auditados, reforzando la transparencia y la rendición de cuentas.

Sin embargo, persisten problemas estructurales: más de siete mil pasivos ambientales mineros sin remediación, conflictos sociales que reflejan falta de confianza y una minería ilegal que genera graves impactos en la Amazonía.

La minería sostenible en el Perú aún es un proceso en construcción. Los avances de proyectos como Antamina y Quellaveco muestran que es posible combinar productividad con responsabilidad, pero el reto es convertir estas experiencias en un modelo generalizado que asegure desarrollo económico, protección ambiental y justicia social en línea con los objetivos de desarrollo sostenible.

Referencias


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